Para el mes de Marzo, tengo el honor de presentar el Post de un amigo muy querido. Una persona que con sus rápidos comentarios, observaciones precisas, conversaciones trascendentes y un trabajo de tesis fuera de serie se ha ganado mi aprecio y respeto. Rodrigo Daniel Hernández Medina, un Antropólogo Físico que sin lugar a dudas les causará más de una cuestión existencial con respecto a lo que consideramos SER HUMANO. Pero mejor leamos lo que él tiene que decir al respecto.
Sobre las generalidades del Género taxonómico
En una de esas ocasiones, cuando el tráfico camino a tu casa es intenso y no te queda otra opción más que introducirte en el “mundo de las ideas”; sí, uno de esos días, cuando surgen preguntas que muchas veces tardas años en contestar… Pues en una de esas ocasiones no pude evitar, tras un largo proceso mental caer en la pregunta… ¿Qué nos hace humanos?
Es una pregunta un tanto pertinente y permitida; en primera instancia porque mi situación actual de vida, el ambiente académico en que me desenvuelvo y muchos otros factores más, inevitablemente me guiaron a formularla.
¿Y cómo fue que llegué a caer en esa pregunta que miles de personas pretéritas a mi existir se han formulado ya? Pues gracias a una cuestión que yo creía estaba por cierta; el instinto. Esa palabra me ha estado metiendo cierto ruido desde que adquirí ese libro de Denis Dutton; EL INSTINTO DEL ARTE. Pues hablar de instinto, siempre me ha llevado a pensar en algo predeterminado genéticamente. Y en ese caso la pregunta que nos atañe… ¿Algo del comportamiento humano está genéticamente pre-determinado? De ser afirmativa la respuesta estamos dando paso a situaciones de la vida humana que no son meramente “hereditarias” y obstruyendo de alguna forma su existencia.
Tanto en biología como en psicología el instinto es ‘algo’ que es común a toda la especie, Freud habla en ese sentido de los apetitos innatos… Siempre este tipo de cosas me recuerdan aquellos programas en el que un hombre es atacado por un animal ‘salvaje’ y la víctima cuenta ante representaciones teatrales de su horrida experiencia, cómo su instinto de supervivencia lo ayudó a sobrevivir. ¿En verdad existen esos instintos vitales que velen por el sustento y mantenimiento de la vida o que de igual forma eviten la destrucción y la muerte?Nuevamente de contestar afirmativamente daríamos paso entonces al instinto social y/o al instinto cultural, pues ambos son comunes a nuestra especie y son “hereditarios”, incluso alguien podría afirmar que son innatos y de supervivencia porque velan por nuestro sustento y evitan en muchas ocasiones la muerte. Sé que parecerá más un examen que un texto y que algunos podrán pensar sobre mi proceder, que se ha visto influido por extraños devenires del destino, sin embargo, para dejar en claro mi punto quiero preguntarme a mí mismo, y a usted amable y paciente lector lo siguiente:
El hambre… ¿es hereditaria?
La necesidad de descanso… ¿Es hereditaria?
El ‘deseo sexual’… ¿Es hereditario?
¿Son innatos estos y muchos otros factores que son comunes a la mayoría de los seres vivos?
Lo que me queda claro es precisamente ello; que son comunes no sólo a una especie sino a muchas, como una parte de la definición de instinto nos dice. Y si es que el instinto existe y “pasa por el filtro” de la razón o la cultura en los humanos, lo que lo modifica, anula o reprime…pero si consideramos que lo social y lo cultural también formarían parte de un instinto; pues no pasa más que darnos cuenta que estamos llegando a discusiones en círculo y sin sentido, porque hablamos de que todo en la existencia (más que nada humana, porque humanos es lo que son la mayoría de los que leerán esto) es parte de un fundamento biológico, rígido y por lo tanto, algo que definitivamente no existe.
En torno a ello, me siento digno y honrado de presentar una conclusión a la que cierto grupo de estudiantes de antropología física, llegaron un día mientras se discutía esta y otras cuestiones. Cuando apelando al sustrato genético que compartimos como especie (y también, a mayores rasgos como seres vivos) que son la percepción y las reacciones sensoriales ante ciertos estímulos dependerán de las características físicas, ecológicas, entre otras de un organismo. Es decir, no podemos encacillar el complejo conjunto de hechos en una u otra denominación (sea instinto, pulsión o reflejo) pero lo importante es entonces que respondemos ante cierto estímulo de una u otra forma.
No nos debe importar si la araña tiene el instinto de hacer telarañas o si el león tiene el instinto de cacería; lo importante es que la araña teje telarañas y el león caza. En función de sus propias características estructurales físicas, fisiológicas, ecológicas etcétera.
Pero una nueva duda cae acuciante sobre mi ser… ¿La forma determina la función entonces? Creo que cada ser vivo puede hacer lo que su estructura fisiológica le permite; no es que la determine, pero sí la guía. Así la forma de la araña posibilita la construcción de una telaraña, aunado al hecho de que posee una glándula que secreta finos hilos de seda, y que su estructura le permite moverse de cierta forma o percibir el entorno con tal cantidad de ‘ojos’, la conclusión a la que puede llegar la araña sumando todas estas características (no concientemente) es que lo más óptimo es la utilización de ese hilo en una estructura con ciertas características que le ayudarán a satisfacer sus necesidades energéticas para la división celular y seguir produciendo las proteínas necesarias para existir.Podemos así mencionar mil ejemplos de estructuras fisiológicas que guían (no que determinen) hacia tal o cual comportamiento, como un león cuyas garras y colmillos afilados le permiten moverse de cierta forma se verá tentado a utilizarlos de la forma en que ellos se lo permiten o un ser cuya estructura le permite andar bípedo y de acuerdo a ello conseguir mayor cantidad de alimento para él y su grupo y así, satisfacer más fácilmente sus requerimientos energéticos para la división celular. El deseo sexual, en homo sapiens por ejemplo, no es más que una compleja reacción hormonal que tiene que ver con otros procesos fisiológicos básicos, similares a los de división celular.
Creo entonces, que lo humano está predeterminado por nuestra forma humana. Características estructurales comunes a todos los de nuestra especie que determinarán nuestra existencia de cierta manera y que es lo que permitió que yo me preguntara ¿Qué es lo humano? Algún módulo en mi cerebro consintió la existencia de la pregunta, permitió si quiera la existencia de una sinápsis que me admitiera articular mentalmente conceptos abstractos creados por la propia humanidad del sapiens y utilizarlos en ese sentido. Lo misterioso y que nuevamente mete ruido a mi cabeza, es ¿Los chimpancés, teniendo estructuras similares a la nuestra que les permitirían articular conceptos abstractos, se preguntarán sobre su pongidad?No lo sab(r)emos. Creo que nuestra animalidad y humanidad por tanto, es evidente tanto como lo es en una mosca de la fruta o en un ornitorrinco. Como dijo José Luis Vera en una clase de Paleoantropología:
“Si bien, no hay algo que nos diferencíe por completo de los animales, creo que hay algo que nos distingue…”
Hablando posiblemente de la cultura y que Denis Dutton, lo afirma en su caso para el arte. Estoy de acuerdo con su afirmación, pero la misma podría ser aplicada para un canguro o un coatí o una araña o una mariposa. Sin embargo, creo que somos la única especie que tiene el suficiente tiempo, de las que han logrado las estrategias necesarias así como las estructuras facilitadoras para la creación de conceptos abstractos y tan inútiles quizá para estarse preguntando sobre su existencia en el mundo. Dándole razón a la sabia frase de José Luis; concluyo: nuestra estructura que nos permite en este momento leer y comprender esto, la forma estructural física y en nuestro caso el cuerpo, es lo que guía nuestra humanidad.
por Rodrigo Daniel Hernández Medina

Es mi deber y gusto, después de leer el post el comentarlo jaja. Me encantó todo, en especial la conclusión a la que llegaste. Es curioso el ver que esas pláticas existenciales fueron resultas por mediod e un post de internet XD. El instinto del arte, si bien no es el tema principal del post, me sigue causando muchos pensamientos, no te lo negaré. Ya te tocará informarnos sobre la materia, que en lo personal, me siento intrigado con las implicaciones de tal aseveración =D. De nuevo, gracias por participar y hacer tuyo este espacio.
ResponderEliminarPensé al lo largo de la lectura que no era tuyo, que era un pensamiento o una idea robada pero seguía leyendo y decía mmm este es Daniel que esta pasando, y ese momento dije "o por dios esto no esta bien" y empece a pensar en todos esas platicas que teniamos en la forma en como me convencías y en las citas uqe me dabas para justificar tu pensar. FELICITACIONES te quedo espeluznante.
ResponderEliminar"Soy permeable a la evidencia", por lo que creo que cualquier comentario emitido estará sesgado por un sin fin de subjetividades.
ResponderEliminarMe limitare a decir que: Esta padrisimo que los dos se atrevan a escribir, si este les gusto estoy segura que el siguiente les saldrá mejor.
Los quiero, Lilith
El pensar en nuestro papel en la naturaleza, no sé si sea un pensamiento generalizado en todos los 'Homo sapiens', imagino que sí. Pero tampoco puedo imaginar a otro ser viviente teniendo (teniendo eh, conste) que llegar a profundísimas reflexiones con respecto a quiénes son y más interesante aun, sobre su propia naturaleza. En ese caso, pienso y me comprometo con la idea de que ahí radica lo fenomenológico y lo interesante que resulta el tratar de comprendernos (ya sabes, la "otredad" y todo eso). La idea de Vera se complementa con algo que seguramente habrás escuchado en alguna clase, y va más o menos así:
ResponderEliminar“Somos el único primate que se pregunta por su propio origen, y el de los otros primates...”
Sigo teniendo un gran problema con esa idea. Amén de que no sabemos que pueda pensar cualquier otro animal no humano, el hecho de tener que distinguirnos del resto de los animales, en un afán de superioridad y antropocentrismo, puede llegar a nublar un poco nuestra visión, no permitiéndonos ver que posiblemente lo que nos separa del resto de los seres vivos del planeta y que tanto éxito nos ha brindado, la Cultura, es lo que aporta ese grado de complejidad sobre el resto de los animales al momento de tratar de analizar cualquier fenómeno humano, pero en otro sentido, es lo que oculta toda nuestra animalidad. Culturalmente hablando, somos más 'humanos' que 'Homo sapiens' (espero entiendas a que me refiero con esa afirmación), y todo nuestro comportamiento, pulsión o no pulsión, pasa por el tamiz de la cultura, aun y cuando tenemos que analizarlo.
PS. Tu ensayo me recordó un poco a esa serie de escritos de Asimov sobre los dinosaurios. Muy bueno Danny.